La adaptación de la gestión educacional es el instrumento más adecuado para abordar el problema de la deserción en la educación superior chilena, mejorando la eficiencia en la integración del conocimiento provenientes de las practicas docentes, procesos pedagógicos, roles de enseñanza y ambientes de trabajo tradicional para que cumplan con los requerimientos de acuerdo a las necesidades actuales, incentivando una cultura de liderazgo, creatividad y motivación en el aula.